El disco empieza con fuerza con
“Take this Life”; un riff de guitarra sencillo que se ve potenciado por la
actuación incesante del bajo y una machacona batería. La voz entra rápida y muy
aguda, con unas guturales un poco planas que a lo largo de la canción mejoran
con algunas variaciones en el tono. La batería resulta en extremo importante en
esta canción, hasta la llegada del estribillo. Las guitarras se fusionan en ese
punto con un punteo de palm mute agraciado, una batería muy acertada y sobre
todo una voz que baila entre lo melódico y lo gutural con gran habilidad. El
resto de la canción bebe de la estructura ya creada, repitiendo varias veces
más el efectivo estribillo, para acabar con el riff inicial. Un inicio potente
de “Come Clarity” que por otra parte no resulta del todo satisfactorio; si bien
el estribillo convence y es atractivo, las guitarras acaban siendo demasiado
sencillas y poco frescas, error que solo logra solventar la batería, gran
protagonista.
Nota: 6/10
Un caótico inicio da pie al
cantante para hacer uso de sus cabriolas vocales que tapan unas guitarras un
tanto sencillas. Pese a ello, la canción alcanza dinamismo pasados unos
segundos. La llegada del estribillo nos deja claro que estamos ante una canción
no del todo original, ya que se abusa la típica estructura voz gutural-voz
melódica, aunque la unión de todos los instrumentos, muy bien sincronizados,
hace que el estribillo resulte satisfactorio. A destacar un solo muy agradable
y entretenido claramente no compuesto para demostrar ningún tipo de habilidad
abrumadora. No es necesario. La canción sigue, de nuevo, con la misma
estructura y el estribillo hasta llegar al final.
Nota: 6/10
Una guitarra muy interesante y
carismática se inicia con un efecto “eco”, que deja paso a un juego de dos
guitarras que se entre mezclan silenciándose una para dejar oír los agudos de
la otra, y una batería que está claramente al servicio de estas. Nuevamente nos
llega un estribillo melódico inusualmente tranquilo y más original que los
anteriores y que nos deja ver la gran habilidad vocal del cantante a la hora de
enfrentarse a las partes melódicas más exigentes. La canción con un sencillo
solo muy propio del metalcore actual (en realidad, toda la canción resulta muy
de este estilo, curiosamente), para acabar de nuevo con el recital del estribillo.
Nota: 7/10
Las guitarras empiezan con fuerza
en un riff con tresillos muy efectivos y una batería que se incorpora con
potencia. Una voz femenina nos sorprende melódicamente para dejar paso después
a las guturales propias del cantante. Posteriormente llega el estribillo por
parte de los dos cantantes, rápido y efectivo, con una batería potente y muy
veloz. Las voces se van intercalando a lo largo de toda la canción, con algún
breakdown leve y finalmente una suerte de rolo en harmónico que acaba de llenar
el cupo de una canción interesante pero que deja que ganas de que la voz
femenina tuviese más protagonismo más allá de repetir continuamente el mismo
verso de la canción.
Nota: 6,5/10
Un riff lleno de tresillos,
extremadamente acertado, da paso una sección virtuosa de guitarra y muy
original. El estribillo llega con una potencia inusitada, el primer estribillo
puramente gutural de lo que llevamos de disco, con unos coros intensos que
otorgan fuerza al conjunto. Las secciones de guitarra se van intercalando y
repitiendo mientras la batería sigue con meticulosidad cada uno de los ritmos
con un uso del doble pedal estupendo. En los inicios del minuto 2 llegamos a
una sección de guitarra francamente sorprendente y muy divertida, bastante
original con respecto al resto de canciones de lo que llevamos de “Come
Clarity”. Se nos regala un último estribillo y “Scream” acaba con los tresillos
del principio, poniendo punto y final a una de las mejores canciones del disco.
Nota: 8/10
La canción que da nombre al disco
empieza con suavidad, lejos de la potencia de los otros temas del disco. Unas
guitarras acústicas y una batería relajada nos llevan hasta la voz melódica del
cantante, que alcanza aquí su máximo esplendor, con unas variaciones de todo
muy trabajadas. El estribillo es la estrella de “Come Clarity”, épico, lento
pero con fuerza, melódico y con pegada, esta vez con guitarras distorsionadas
que chocan con lo acústico del resto de la canción, generando un “sube y baja”
muy interesante. Un solo sencillo pero efectivo acaba de llenar los huecos en
el tramo final. Si bien no resulta particularmente emocionante ni virtuoso, es
un añadido de agradecer, sobre todo porque posteriormente explota de nuevo el
estribillo cuando menos se espera.
Nota: 9/10
Un inicio fuerte pero bastante
poco original inicia “Vacuum”. Unas guitarras rápidas y una batería que les
sigue el ritmo, con una voz un tanto plana. Las guitarras hacen un buen uso del
palm mute, pero sin alardes, resultan efectivas. La canción prosigue en
ascensión hasta llegar a un estribillo un tanto sencillo y melódico claramente
incluido de un modo meditado y no del todo natural. La canción acaba resultando
anodina y repetitiva, con la potencia que una batería rápida puede otorgar,
pero falta de carisma y originalidad. “Vacuum” acaba siendo una de las
canciones más aburridas de “Come Clarity”.
Nota: 5/10
Unas guitarras muy interesantes y
un doble pedal potente dan un buen inicio francamente necesitado después del
batacazo de “Vacuum”. El estribillo acaba llegando con mucha fuerza y resulta
muy, muy satisfactorio, de los mejores del disco. Puramente gutural y con todos
los instrumentos compenetrados hasta el extremo. Las guitarras, sencillas,
resultan sorprendentemente eficaces para acompañar a la voz. El tema sigue en
la misma línea instrumental durante unos cuantos segundos mientras escuchamos
de nuevo el efectivo estribillo. La canción vive por y para esta sección, y no
por ello acaba resintiéndose, ya que este resulta muy intenso. Los instrumentos
empiezan a echar humo según se acaba la canción, hasta llegar al clímax de
potencia hacia el final, momento en el cual el tema se acaba.
Nota: 8/10
La canción comienza con un riff
levemente parecido al de Trivium en “Washing Away me in the Ties”. De todos
modos, resulta efectivo y fácil de escuchar. Lo que continúa no resulta del
todo original hasta que se llega al pre-estribillo y las guitarras toman un
cariz metalcore, con un palm mute rápido y básico. El estribillo en si mismo
llega poco después, melódico nuevamente, sencillo pero aceptable, puramente
dependiente de la batería. Tras varias repeticiones llegamos a la zona del solo
(siguiendo una estructura muy, muy básica y recurrente), para acabar de nuevo
con el acertado estribillo, que se acaba repitiendo de nuevo con una batería
más intensa y algunos guturales intercalados. La canción termina, sorpresa, con
el riff inicial, dejando tras de si una canción poco original pero efectiva y
entretenida.
Nota: 7/10
Las guitarras, el bajo y la
batería dan con fuerza en un inicio bastante caótico y explosivo, para después
conformar una estructura clásica genera-circlepitts, con el cantante soltando
guturales sin descanso. Nuevamente, In Flames nos introduce el estribillo
quirúrgicamente, pero desgraciadamente en este caso resulta un tanto anodino.
Por otro lado, las guitarras (con abundantes tresillos en la sección final) y
la batería se portan francamente bien, así como el bajo. La velocidad es la
protagonista de “Versus Terminus”, que no deja descanso al oído y que acaba con
un riff muy interesante que favorece muchísimo al headbanging.
Nota: 7/10
El riff inicial se nos presenta
veloz y original, pero todo se para cuando el vocalista llega con sus guturales
y la batería y el bajo vuelven a hacerse protagonistas de la escena. Las
guitarras quedan en un segundo plano aquí, acompañando demasiado y
protagonizando demasiado poco. Pese a ello, tienen secciones muy interesantes,
con parones y arranques muy intensos. Pero como se ha dicho, la voz, la batería
y el bajo son los verdaderos protagonistas. La canción pega un gran bajón de
velocidad con una parte inusitadamente lenta y repentina que le hace muchísimo
bien al tema y que acaba dándole algo de originalidad perdida, y que da pie al
sencillo solo de turno que pese a todo convence. Para terminar, una nueva
ración de estribillo y para terminar una leve variación del riff inicial,
poniendo punto y final a una canción correcta pero no todo memorable que
hubiese sido deseable.
Nota: 6,5/10
Una batería básica y unas
guitarras muy acertadas dejan comenzar la voz gutural para acabar dejándonos
escuchar una suerte de débil y camuflado breakdown. Desgraciadamente, la
canción acaba siguiendo los mismos derroteros estructurales que el resto de los
temas del disco, haciendo uso de los mismos riffs y un estribillo rápido con
una batería y unas guitarras que no hacen honor al estilo que se les ha
etiquetado (death metal melódico). Pese a todo, la llegada del solo resulta muy
acertada y este es original y muy divertido de escuchar. Lástima que lo mejor
de la canción dure tan poco. Nuevamente, el riff inicial acaba cerrando la
canción.
Nota: 6/10
Una serie de sonidos
electrónicos, voces y una melodía interesante pero que se repite todo el rato a
lo largo de casi cuatro minutos acaba por dejar explotar el inicio de la
canción, guitarrísticamente muy sencilla, con una batería que acompaña, sin
más, y una voz melódica francamente interesante. Tan pronto como empieza la
parte puramente musical, termina y deja continuar al sonido y las voces, que
cierran poco a poco “Come Clarity”. [Dado que se trata de una sección puramente instrumental y sencilla, con el único objetivo de cerrar el álbum, no creo que requiera nota.]
“Come Clarity” resulta ser un
buen disco, pero demasiado irregular. Si bien algunas canciones despuntan en
calidad, como por ejemplo Scream o Pacing Death’s Trail, y otras son
verdaderas obras maestras, como Come Clarity, otras acaban siendo tan
repetitivas, anodinas y estructuralmente básicas (Vacuum, Vanishing Light) que
hace que sea imposible valorar “Come Clarity” como una verdadera obra notable.
La estructura de todas y cada una de las canciones, con inicios portentosos,
guturales fuertes, estribillos melódicos (algunos metidos con calzador) y
repetición de riffs que cierran temas solo se rompe en la canción que da nombre
al disco, por lo que acaba por ser un disco muy predecible. No por ello deja de
resultar disfrutable y muy entretenido, porque lo es, y tiene piezas
verdaderamente admirables y que todo admirador del ¿death metal melódico? debería
escuchar.
















